Monteverdi. El padre de la Ópera

Decíamos la semana pasada, que las primeras óperas que se hicieron fueron Dafne y Eurídice.

Entonces…

¿por qué se considera que fue Monteverdi y su Orfeo la primera ópera de la historia?

Vamos a ello:

Probablemente sea porque Orfeo se sigue representando a pesar del tiempo transcurrido y las otras… pues no. Dafne y Eurídice eran óperas muy básicas, con un aporte musical lo justito para apoyar al texto.

Monteverdi compuso de otra manera, y dio a la música toda la preponderancia del espectáculo, aumentando el número de músicos de prácticamente un cuarteto o sexteto de cámara a orquestas de cuarenta y tres instrumentos. Si bien es cierto que no todos los maestros tocaban a la vez, es una gran diferencia a las utilizadas por Peri.

Aparte de lo citado, Monteverdi, en su “La Favola d´Orfeo” incorpora por primera vez la obertura. Esto no se hizo como elemento artístico, si no para que el público se callase de una puñetera vez, dejara de cotillear e hiciese caso a la función. Para más enjundia comenzó la sinfonía (obertura) con la marcha militar de la familia Gonzaga que eran los
señores de la ciudad y claro se acababan los cotilleos a la de ¡Ya!, para escuchar el citado himno con respeto y como no había móviles pues con esto bastaba. Bueno con esto y con esta bonita estrofa que Monteverdi pone en boca del personaje de La Música:

La Música

Desde mi Parnaso amado vengo a vosotros,

ilustres héroes descendientes de reyes,

de los que la Fama imperfectamente relata

vuestros méritos, pues son sublimes.

Soy yo, la Música, quien con dulces acentos

sabe apaciguar los corazones alterados                                                          

y puede inflamar, de cólera o amor,

los espíritus más fríos.

Cantando a los sones de mi cítara de oro,

acostumbro a alegrar los oídos de los mortales

e incito a las almas a desear fervientemente

la armonía sonora de la lira divina.

Eso me incita a hablaros de Orfeo,

tras cuyo canto marchaban las fieras

e hizo al Infierno siervo de sus ruegos;

gloria inmortal de Pindo y Helicón.

Ahora, mientras alterno cánticos, alegres o tristes,

ningún pájaro se mueva en las ramas,

ninguna onda murmure sobre las orillas

y la brisa suspenda su camino.

Claro, entre La Marcha y esta arenga, todo el mundo chitón.

Esta Ópera también fue un encargo, esta vez de la familia Gonzaga, que gobernaba en la ciudad de Mantua. Y También para una boda, en este caso del hijo en el año 1607. ¡Ya ha llovido!

Para finalizar Monteverdi incluye lo que después sería el Alma Mater de la Ópera: El Aria. La primera que se escucha en Orfeo es Rosa del Ciel.

Este enlace por si queréis escucharla. Es la primera de la historia de La Ópera.

Hay que reconocer, visto lo visto, que se lo curro para ser el padre de La Ópera.

Y la semana que viene: ORIGENES DE LA ZARZUELA

Ci vediamo la prossima settimana